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Il contesto di riferimentoLA FUNCIÓN DE LAS DIÓCESIS Il contesto di riferimentoMODALIDAD Il contesto di riferimentoINDICACIONES Il contesto di riferimentoLAS DIÓCESIS DE ITALIA

 

La Jornada Mundial de la Juventud no es sólo un encuentro de jóvenes con el Papa y entre ellos, sobre un tema propuesto para la reflexión y el compromiso; también es un encuentro y una confrontación entre las comunidades cristianas locales de los jóvenes, y sobre todo un encuentro con la Iglesia particular de la ciudad que los acoge y con las Iglesias particulares de toda la nación que los recibe.

Esta propuesta fue especialmente acogida con ocasión de la última JMJ en París y durante la celebración de "EurHope", con motivo de la peregrinación de los jóvenes de Europa al Santuario de Loreto (9-10 de septiembre de 1995). La experiencia que se hizo en Loreto y después en Francia nos demuestra la oportunidad de proponer lo mismo también para la JMJ del 2000. A los jóvenes de los distintos países del mundo que vendrán a Roma para celebrar del 15 al 20 de Agosto la JMJ del 2000 – participando así en el Jubileo del final del milenio, encontrándose con la misericordia del Padre en el signo del paso por la Puerta santa, visitando las tumbas de los Apóstoles Pedro y Pablo y de los mártires, encontrándose con el Santo Padre – se les propone que antes de llegar a esta celebración se detengan en una de las diócesis italianas, huéspedes de esa Iglesia local.

LA FUNCIÓN DE LAS DIÓCESIS DE ITALIA

A través de la experiencia de la acogida en las diócesis de Italia queremos ayudar a los jóvenes a madurar en el camino de fe y de vida cristiana. Para ser cristianos auténticos hay que desarrollar la capacidad de acogida del hermano, de salir de sí mismos, de abrir la puerta del propio corazón y de la propia casa permitiendo a los demás que entren y compartan la misma vida. Es el testimonio de tantos jóvenes que ya han hecho esta experiencia. Al final los que más reciben son las comunidades cristianas y los jóvenes que acogen: en los jóvenes crece un espíritu nuevo que los hace capaces de trabajar juntos y de transmitir la esperanza; la comunidad cristiana recibe una ayuda para redescubrir los dones y las riquezas de su tradición de fe y cultural. Es realmente una ocasión única para nuestras diócesis y nuestras parroquias, también para conocer la riqueza de fe y de tradiciones de otras iglesias, donde con frecuencia hay misioneros italianos.

MODALIDAD DEL ACOGIMIENTO EN LAS  DIÓCESIS DE ITALIA

El acogimiento en las Diócesis se desarrollará entre el 10 y el 14 de Agosto 2000.
Sus destinatarios son todos los jóvenes no italianos  que se encaminan hacia Roma para la celebración de la JMJ del 2000.
El acogimiento, en lo que concierne al alojamiento y las comidas,  es totalmente a cargo de las diócesis anfitrionas.

Son disponibles a la hospitalidad la mayor parte de las diócesis italianas, a excepción de aquellas que se encuentran muy cerca de la ciudad de Roma (Albano, Cività Castellana, Civitavecchia, Frascati, Frosinone, Latina, Palestrina, Porto S. Rufina, Sabina,  Poggio Mirteto, Tivoli, Velletri - Segni) que  serán implicitamente encargadas de la hospitalidad de los jóvenes en la XV JMJ2000, durante los días 14 al 20 de Agosto.

La finalidad fundamental de las iniciativas es la de ofrecer a los jóvenes del mundo la posibilidad  de acercarse concretamente a la vita eclesial de una comunidad cristiana de nuestro país, a entrar en contacto con la experiencia de fe de sus coetáneos italianos, incrementar el conocimiento mutuo, enriquecerse a través del patrimonio cultural y de fe de esa comunidad, establecer o incrementar los lazos de amistad y de fraternidad.

Teniendo presente estas consideraciones, podemos puntualizar algunas caraterísticas que  asumirá el acogimiento en las diócesis italianas:

a) Un acogimiento de fiesta a la enseña de la peregrinación
Un encuentro entre jóvenes es por definición natural una verdadera fiesta y así será seguramente también en el acogimiento que los jóvenes del mundo encontrarán en las diócesis italianas. Mas la fiesta se realizará aún en un contexto mucho más  amplio, caracterizado fundamentalmente por la disponibilidad, la búsquedad, la reflexión, el diálogo,  el pleno respeto de las tradiciones,  el testimonio en el dar y en el recibir. Particular atención y cuidado se reserva a la naturaleza del peregrinaje,  de este pasaje de los jóvenes a través de las diócesis  italianas,  en el camino que los conduce hacia  Roma. Desde esta perspectiva no les espera  una sede cómoda, sino más bien  la esencialidad del camino del peregrino.

b) Encuentro de Iglesia, experiencia de fe, y al centro todo la celebración eucarística
Protagonistas del encuentro no son solamente los jóvenes  y mucho menos las pastorales juveniles. El encuentro es con toda la Iglesia local, con su Obispo, los sacerdotes y con los laicos comprometidos en la vida pastoral, la gente del lugar y obviamente los jóvenes creyentes.
Por ser un encuentro de los  peregrinos con la Iglesia, el mismo deberá nutrirse de momentos propios de la vida eclesial: escuchar desde lo más profundo la Palabra, oración, gestos de fraternidad  y de servicio. Todo esto con los tiempos y con las modalidades propias de los jóvenes.
Momento central de la comunión en la fe es la celebración eucarística, donde redescubrimos el valor del escuchar, de lodar,  de acoger intimamente el don de Dios, de agradecer, de compartir. Cada Iglesia en particular, con las modalidades que le son congeniales propondrá una celebración eucarística presedida por el obispo, en la cual los jóvenes peregrinos y la comunidad local tendrán la posibilidad de encontrarse.

c) encuentro con los signos de la fe en los lugares y en la vida de la comunidad local
Cada diócesis en Italia posee su propia historia de fe y de cultura para descubrir en los signos dejados en los escritos, en los monumentos y en otras obras de arte, en las tradiciones típicas, en lo vivido y en el carácter de la gente. Será esta una ocasión donde cada una de las Iglesias podrá proponer nuevas formas creativas para favorecer este encuentro con la historia de la propia fe. Podrá ser un breve peregrinaje a  un lugar significativo, una celebración o una vigilia de oración en la cual revivir la memoria de la fe, una marcha o una procesión hacia una localidad característica de la experiencia cristiana del pasado, una visita o excursión a los sitios  de  experiencia eclesial de actualidad como aquellas de la "caridad", etc.
A recibir y acoger los jóvenes peregrinos es la comunidad cristiana local, sin embargo el evento tiene sus repercusiones  sobre toda la comunidad civil, y por supuesto que a ser mayormente implicada directamente es la componente juvenil.
En cada caso se dará especial atención a que la presencia de tantos jóvenes provenientes de países lejanos, sea una oportunidad para abrirse, consustanciarse y colaborar con todo el territorio, de manera que  no se transforme en un evento relegado al ámbito y a los ambientes eclesiales.

INDICACIONES PARA EL ACOGIMIENTO  EN LAS DIÓCESIS DE ITALIA

Constitución de un comité o comisión diocesana para la JMJ
Es oportuno y cuanto antes (a más tardar en el mes de septiembre,como último plazo) constituir el comité para la JMJ.
Si en una diócesis existe un comité para el Jubileo (no sólo en los acuerdos, es decir, en la realidad y que trabaje ya concretamente), nos parece conveniente no constituir otro, sino crear al interno del mismo una comisión para la JMJ.
Es también oportuno que sea el Obispo a través de una carta oficial a constituir tal comité o comisión y que  invite a los miembros elegidos en base a las  competencias u oficios. Es además una ocasión para motivar a las personas que normalmente permanecen al margen de la comunidad,  y que sin embargo desean ofrecer sus servicios con competencias específicas.
Según la consistencia del número de jóvenes que desearán  acoger, el comité/comisión, bajo la presidencia del Obispo y el coordinamiento del responsable diocesano de la pastoral juvenil o el encargado para el acogimiento de los jóvenes en la diócesis, debería ser compuesta por  personas que se asumerán las siguentes competencias:

  • Conexión con las autoridades públicas (prefectura, provincia, municipios, jefatura de policía, superintendencia provincial de los estudios primarios y secundarios, fuerzas del orden ... ), para seguir todos los  permisos  y autorizaciones 
  • animación de los encuentros comunitarios y de las  celebraciones litúrgicas 
  • animación de los espectáculos (para momentos de encuentro y fiesta en común) 
  • parte técnica de los eventos comunes (palcos o tribunas, amplificaciones, luces) 
  • traducciones e interpretes, preparación de subsidios 
  • imágen (publicidad del evento) e informaciones (comunicados, relaciones con la prensa y las TV locales) 
  • asistencia sanitaria 
  • logística (encuentros comunitarios, comidas)
  • administración (búsqueda de fondos, sponsor, contributos) 
  • transportes (medios si hacen falta y estacionamientos para los encuentros en común) 
  • volontariado (objetores de consciencia, otras personas disponibles) 

Es importante dentro del comité/comisión la presencia de los  religiosos y de las religiosas, sea para la animación que para comprometer e implicar a los distintos institutos religiosos para el acogimiento y también de los distintos movimientos y asociaciones juveniles eclesiásticos y civiles.

Tiempos de trabajo
La comisión diocesana para la JMJ debe ser constituida en el mes de septiembre ’99.
Es necesario tomar contacto inmediatamente con los entes públicos interesados al evento (intendentes municipales, jefe de policía, gobernador, presidente de la provincia). Dichos entes, pueden  dar una mano importante en los distintos  aspectos (en ciertos casos, incluso aquellos relativos al financiamento), pero necesitan de plazos muy largos de programación. Es importante programar una serie de encuentros, que serán siempre más frequentes a medida que se acerque el evento.
Antes de Navidad, es oportuno con una adecuada propuesta, invitar a las familias para alojar a los jóvenes en las casas.
Esta  oportunidad, además de resolver numerosos problemas logísticos y económicos (alojamiento y comidas), es  para las familias una bellisima experiencia de encuentro y de acogimiento. Las modalidades después para proponer esta invitación pueden ser varias: carteles, avisos, carta de invitación del obispo leída y distribuídas en las iglesias un domingo, anuncios en los diarios y periódicos locales, comunicados en radio y TV, via internet.
Es muy importante que los  lugares elegidos por la diócesis para alojar los jóvenes sean numerosos (no todos en las  parroquias del centro pero tampoco en las parroquias de la provincia o en los centros históricos), y que permitan con facilidad el traslado para los encuentros comunitarios. Es conveniente evitar de dividir excesivamente los grupos (elegir localidades que permitan alojar por lo menos 30/50 jóvenes) y predisponer muy bien el transporte.

Los  “gemellaggi” una experiencia de hermandad
En cada diócesis desearíamos que  sean  recibidos grupos de proveniencia y nacionalidad diversa, para favorecer una auténtica experiencia comunitaria, de Iglesia, es tarea del Comité Italiano la asignación definitiva.
A continuación, transcribimos las indicaciones que hemos dado a todas las diócesis del mondo y  a los responsables de movimentos y asociaciones para i gemellaggi  en las  Diócesis de Italia:

  • el acogimiento  en las diócesis italianas se realiza en el   período desde 10 al 14 de Agosto. 
  • en cada diócesis italiana serán recibidos grupos de distintas nacionalidades. Si una diócesis ha intenciones de  partecipar con numerosos jóvenes, solicitamos formar  subgrupos (grupos de 200/300 jóvenes con un máximo  de 500) destinados en las diócesis de la misma región.
  • el acogimiento, en lo que respecta al alojamiento y a las comidas será totalmente a cargo de las diócesis anfitrionas. Ustedes deberán proveer al viaje hasta Roma. 
  • el programa de los 4 días de permanencia en las diócesis será concordado entre el comité de acogimiento diocesano y el responsable del grupo recibido. 
  • las diócesis italianas en cuales ser alojado puede solicitarse al Comité Italiano, como indica la ficha, o también a través de contactos directos que se pueden establecer desde ahora. Es importante de todas maneras, que la elección definitiva se haga con el consentimiento del Comité Italiano, que deberà ser oportunamente informado.
la asignación definitiva de los gemellaggi puede tener lugar desde ahora concluyéndose en el mes de marzo 2000.

 

Preparémonos con la oración e invocando al Espíritu Santo
La acogida es una experiencia fuerte de comunión entre las Iglesias
y una oportunidad para nuestras comunidades cristianas, y para los jóvenes, de crecimiento en la fe.